El gobernador de La Rioja busca consolidarse como la referencia del peronismo federal y se posiciona como el principal antagonista del gobierno de Javier Milei.
Un armado desde el interior hacia la Capital
Ricardo Quintela ha dejado de ser un actor meramente regional para lanzarse de lleno a la arena nacional. Bajo el sello «2Q27 Presidente», el mandatario riojano comenzó a tejer una red de alianzas que busca devolverle al peronismo una impronta federal, intentando tomar distancia de la conducción tradicional del kirchnerismo apostada en el AMBA.
En los últimos días, La Rioja se convirtió en el epicentro de este despliegue. Quintela encabezó cónclaves estratégicos que reunieron a:
- Empresarios interesados en un modelo productivista.
- Consultores políticos de primera línea.
- Armadores históricos del PJ que buscan una renovación de liderazgos.
Confrontación directa: «Este gobierno no puede llegar al 2027»
Lo que distingue la campaña de Quintela es la dureza de su discurso contra la administración central. Mientras otros gobernadores apuestan por la cautela o la negociación, el riojano ha adoptado un perfil opositor .
»Este gobierno no puede llegar al 10 de diciembre de 2027″, disparó recientemente el gobernador.
Si bien aclaró que su postura no implica un llamado a la violencia ni al quiebre institucional, sus declaraciones sugieren una convicción de que el modelo de Javier Milei es «insostenible» en el tiempo. Esta retórica busca capitalizar el descontento social y posicionarlo como el «reverso exacto» de la propuesta libertaria.


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